Servicios gestionados

Monitorización y operación 24/7

Monitorización real y capacidad de intervención real. La diferencia está en qué ocurre después de que salte la alerta.

El problema

Casi cualquier organización tiene monitorización. Lo que casi ninguna tiene es una respuesta definida a la pregunta de qué pasa cuando la alerta se dispara a las tres de la mañana de un domingo.

El patrón se repite: una herramienta envía correos a una lista de distribución, esos correos se acumulan, se acostumbra uno a verlos y llega un momento en que las alertas dejan de leerse. Cuando ocurre el incidente serio, el aviso estaba ahí desde hacía horas.

Hay además un problema de profundidad. Comprobar que un servidor responde a un ping dice muy poco. Los incidentes graves rara vez empiezan con una caída: empiezan con un disco degradado en un RAID, con un almacenamiento que se acerca al 90 %, con una réplica que lleva días sin sincronizar o con un trabajo de copia que termina "con avisos".

Qué hace IT Encore

Vigilamos la plataforma y, sobre todo, actuamos sobre ella. La alerta no llega a un buzón compartido: llega a un técnico que conoce la infraestructura, tiene acceso a ella y está autorizado a intervenir dentro de lo acordado con el cliente.

La monitorización se diseña por servicio, no por servidor. Lo que interesa saber no es si una máquina está encendida, sino si el servicio que sostiene funciona: si la base de datos responde en tiempo, si el clúster mantiene quorum, si la réplica va al día, si la copia de anoche se completó y si queda capacidad para la semana que viene.

Toda actuación queda registrada: qué se detectó, cuándo, quién intervino y qué se hizo. Esa trazabilidad es lo que permite, después, analizar causas en lugar de conjeturar.

No prometemos tiempos de respuesta universales. La cobertura concreta —franjas horarias, tiempos objetivo y tipos de intervención autorizados— se acuerda en cada contrato en función de la criticidad de la plataforma.

Qué vigilamos

  • Infraestructura. Servidores físicos, estado del hardware, temperatura, fuentes, controladoras y discos.
  • Red. Enlaces, latencia, pérdida de paquetes, estado de interfaces, sesiones de encaminamiento y túneles VPN.
  • Servicios. Comprobaciones funcionales: la aplicación responde, la base de datos consulta, el correo entra y sale.
  • Almacenamiento. Capacidad, latencia, estado de los volúmenes, salud de los discos y estado de la replicación.
  • Virtualización. Estado del clúster, quorum, nodos, migraciones, recursos comprometidos y máquinas que no arrancan.
  • Disponibilidad. Seguimiento de la disponibilidad efectiva de cada servicio, con histórico consultable.
  • Capacidad. Tendencia de consumo de CPU, memoria, almacenamiento y ancho de banda para anticipar ampliaciones.
  • Procesos. Trabajos programados, copias, sincronizaciones y tareas cuyo fallo silencioso pasa desapercibido.
  • Certificados y expiraciones. Certificados TLS, licencias y contratos de soporte que caducan sin avisar.
  • Seguridad. Intentos de acceso anómalos, cambios en el perímetro y equipos que dejan de reportar.

Del aviso a la resolución

  1. 1

    Detección

    La comprobación falla o un umbral se supera. Las alertas están calibradas para evitar ruido: una alerta que se ignora no es una alerta.

  2. 2

    Clasificación

    Se determina la severidad y si afecta a servicio, según criterios acordados previamente con el cliente.

  3. 3

    Intervención

    Un técnico con acceso y contexto actúa dentro del margen de actuación autorizado.

  4. 4

    Escalado

    Si la incidencia supera ese margen o requiere una decisión de negocio, escala según el procedimiento definido.

  5. 5

    Comunicación

    Aviso al cliente por el canal acordado, con lo que se sabe y con lo que se está haciendo.

  6. 6

    Cierre y análisis

    Registro de lo actuado y, en incidentes relevantes, análisis de causa y medidas para que no se repita.

Escenarios habituales

Sin cobertura fuera de horario

La empresa opera de nueve a seis pero la plataforma tiene que funcionar de noche, fines de semana y en agosto.

Alertas que nadie mira

Existe una herramienta de monitorización, pero genera tanto ruido que ha dejado de ser útil. Se recalibra y se conecta a un procedimiento.

Incidentes detectados por los usuarios

Cuando el aviso llega por el teléfono de un usuario, la monitorización no está haciendo su trabajo.

Guardias que agotan al equipo interno

La guardia nocturna se delega y el equipo interno recupera su horario.

Plataforma crítica sin histórico

No hay datos de capacidad ni de disponibilidad con los que planificar ni con los que justificar una inversión.

Sobre los SLA

No publicamos tiempos de respuesta ni compromisos de disponibilidad genéricos. Dependen de la arquitectura concreta, de la redundancia disponible, de los contratos de soporte del hardware y del alcance de la intervención autorizada.

Comprometer una cifra igual para todas las plataformas sería sencillo de vender y difícil de sostener. Preferimos definirlos servicio a servicio, por escrito, y cumplirlos.

Preguntas frecuentes

¿Es un SOC de seguridad?

No. Es operación técnica de infraestructura con cobertura 24/7. Incluye vigilancia de indicadores de seguridad relevantes, pero no es un centro de operaciones de seguridad con analistas dedicados por turnos. Preferimos ser precisos con el término.

¿Qué herramienta de monitorización utilizan?

La que mejor encaja con la plataforma y con lo que ya exista en el cliente. Lo determinante no es la herramienta, sino qué se comprueba, cómo están calibrados los umbrales y qué procedimiento se dispara con cada alerta.

¿Pueden monitorizar sin gestionar la infraestructura?

Se puede contratar la monitorización sola, pero con una advertencia honesta: vigilar sin poder intervenir tiene un valor limitado. El servicio aporta cuando la alerta va acompañada de capacidad de actuación.

¿Qué margen de actuación tienen sin consultar?

El que se acuerde. Habitualmente se autoriza la actuación inmediata sobre incidentes que afectan a servicio (reiniciar un servicio, conmutar un nodo, liberar espacio) y se exige aprobación para cambios con impacto. Todo queda escrito antes de empezar.

Cubramos su plataforma 24/7

Definimos qué vigilar, con qué umbrales y qué se hace con cada alerta.

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