Cloud y Datacenter

Gestión de cloud público

Alguien tiene que diseñar la arquitectura, cerrar la seguridad, vigilar el gasto y responder cuando algo falla. El proveedor de cloud no hace eso.

El problema

El cloud público resuelve el aprovisionamiento, no la administración. Se puede tener una infraestructura completa levantada en una tarde y, a la vez, no tener a nadie que la mantenga.

Los dos síntomas más habituales son el coste y la seguridad. El coste crece de forma silenciosa: recursos que se crearon para una prueba y siguen encendidos, discos huérfanos, instancias sobredimensionadas, entornos de preproducción que nadie apaga por la noche. Nadie decide gastar de más; simplemente nadie revisa.

La seguridad sufre lo mismo. Los valores por defecto son razonables, pero las configuraciones se acumulan: reglas de red abiertas "temporalmente", claves de acceso con permisos amplios, almacenamiento expuesto sin querer, cuentas con privilegios que nadie ha revisado desde que se creó la suscripción.

Y sobre todo persiste un malentendido: que por estar en cloud público ya hay copia de seguridad. El proveedor garantiza que su infraestructura funciona, no que sus datos sean recuperables después de un borrado o de un cifrado.

Qué hace IT Encore

Administramos entornos de cloud público como administramos cualquier otra infraestructura: con arquitectura documentada, seguridad revisada, monitorización conectada a intervención, copia bajo control del cliente y seguimiento del gasto.

Trabajamos principalmente con Microsoft Azure, donde tenemos el mayor recorrido por su integración con Microsoft 365 y con Entra ID, y también con AWS y Google Cloud cuando el entorno del cliente está allí. No forzamos un cambio de proveedor para poder gestionarlo.

Un porcentaje alto de los proyectos son híbridos: parte de la carga en cloud público, parte en cloud privado o en el CPD del cliente, y conectividad segura entre ambos mundos. Esa combinación es la norma, no la excepción.

Qué incluye el servicio

  • Arquitectura. Diseño de suscripciones, redes virtuales, segmentación y separación de entornos.
  • Identidad y acceso. Roles, permisos mínimos necesarios, cuentas de servicio y revisión periódica de privilegios.
  • Seguridad. Reglas de red, publicación controlada, cifrado, protección de puntos de acceso administrativos.
  • Backup. Copia con retención definida y, cuando procede, replicada fuera del propio proveedor.
  • Monitorización. Disponibilidad, rendimiento y capacidad, con alertas conectadas a un procedimiento de intervención.
  • Control de coste. Etiquetado, presupuesto por entorno, detección de recursos ociosos e informe mensual de gasto.
  • Operación. Administración diaria de máquinas, servicios gestionados, actualizaciones y cambios.
  • Conectividad híbrida. VPN o enlaces dedicados entre el cloud público y la infraestructura local o el cloud privado.
  • Documentación. Diagrama de la arquitectura, inventario de recursos y procedimientos de recuperación.

Escenarios habituales

Suscripción heredada y sin revisar

Un entorno creado hace años por otro proveedor o por un empleado que ya no está, sin documentación ni control de accesos.

Factura que sube todos los meses

Revisión de recursos, dimensionado, apagado programado de entornos no productivos y reserva de capacidad donde compensa.

Extensión del CPD hacia cloud

Cargas nuevas o elásticas en cloud público conectadas con la infraestructura existente.

Recuperación en cloud público

Uso del cloud público como emplazamiento de recuperación sin mantener un segundo CPD encendido.

Proyecto con picos de demanda

Capacidad temporal para una campaña, una migración o un entorno de pruebas, sin comprar hardware.

Riesgos que resolvemos

Coste fuera de control

Sin etiquetado ni revisión periódica, el gasto crece sin que nadie pueda explicar por qué.

Recursos expuestos por defecto

Almacenamiento, bases de datos o puertos de administración accesibles desde Internet sin necesidad.

Ausencia de copia real

Confiar en la redundancia del proveedor no protege frente a un borrado ni frente a un cifrado.

Privilegios excesivos

Cuentas con permisos amplios y sin segundo factor son el vector de entrada más habitual.

Dependencia de un único servicio gestionado

Diseñar sin salida posible complica y encarece cualquier cambio futuro.

Preguntas frecuentes

¿Con qué proveedores de cloud trabajan?

Principalmente con Microsoft Azure, y también con AWS y Google Cloud cuando el entorno del cliente ya está en ellos. Indicamos con transparencia dónde tenemos más recorrido: en Azure, por su integración con Microsoft 365 y con Entra ID.

¿Recomiendan cloud público o infraestructura dedicada?

Depende del perfil de la carga. Como criterio general, lo estable y previsible suele salir mejor en infraestructura dedicada y lo elástico o temporal en cloud público. Los criterios completos están en el hub de cloud y datacenter.

¿Se puede reducir la factura sin perder servicio?

Habitualmente sí, y de forma significativa. Las palancas más frecuentes son dimensionar según consumo real, eliminar recursos huérfanos, apagar entornos no productivos fuera de horario y contratar capacidad reservada donde la carga es constante.

¿Hace falta cambiar de proveedor para que lo gestionen ustedes?

No. Trabajamos sobre la suscripción y el contrato que ya tenga el cliente. Si el modelo de contratación actual es claramente desfavorable, se indica, pero la decisión es suya.

Revisemos su entorno de cloud público

Arquitectura, seguridad, copia y coste: un diagnóstico con hallazgos concretos.

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